Poco a poco, el sector financiero patrio se va viendo abocado a un cambio. Y es que, aunque parece que no hay prisa, tampoco hay pausa. En los últimos meses se han visto cambios de cierto calado, aunque tampoco serán los últimos. Hagamos un repaso al sector.

Hace ya dos años comentábamos la situación del sector. Un sector en el que se intuían fusiones y absorciones por todos los lados. Pero además, todo en un entorno desafiante, con unos tipos de interés en mínimos históricos, un negocio renqueante debido a que la mayor parte de las entidades se habían centrado en el margen de intereses y no en la generación de comisiones, y una normativa rampante y exigente, todo ello aderezado con unos crecientes requisitos de capital. En definitiva, todo un conjunto de factores que parece que continúan estando presentes en el sector y que todavía nos traerán mayores cambios.

Y llegan los cambios

Pues han llegado. Acabamos de ver como Santander ha digerido al Popular. Era una cuestión de tiempo. Y como los buenos cazadores son pacientes hasta que la presa se pone a tiro…. Y luego, tirar a matar. Ana Patricia ha heredado el inconfundible olfato Botín.

BBVA parece que no se atrevía con semejante pieza, y la noche de la subasta prefirió dejar pasar la oportunidad, y está con aquello de la canción “fumando espero…”. Mientras, Bankia ha comenzado el proceso de digestión de uno de los 7 enanitos, que no es otro que BMN.

La Caixa está en plena digestión del banco portugués, así que de momento, parece que no quiere nuevas aventuras. No es para menos, una absorción lleva tiempo. Es como un banquete, luego viene la digestión. Y en este caso, se va a hacer pesada la cosa.

Y de los grandes, nos queda el Sabadell… Al que parece que le quieren hincar el diente, aunque Oliú no se deja. El caso es que el Sabadell está en el brete, porque o crece o le comen. Por eso, en su momento, compró el banco británico, y ahora, o compra alguno de los restantes siete enanitos, o se lo acabarán comprando. Si la oferta es buena… Quién se puede negar.

Pero que mientras que en el lado de los grandes las cosas están más o menos claras, con la salvedad del Sabadell, en los restantes seis enanitos sí que hay conversaciones constantes entre ellos y otros. Comida va, comida viene, charla de patio, reunión informal…. Pero el caso es que ellos saben que tienen que hacerse mayores, aunque cada uno con distinta estrategia.

Vamos ahora con los “siete enanitos”

De BMN, poco que contar. Como era de esperar, se ha acabado fusionando con Bankia. Así que un problema menos.

BBK: Las cajas vascas, como han tenido un equipo gestor potente y diligente (es una de las excepciones), han conseguido generar suficiente beneficio como para atender todos los requerimientos de capital por sí solas e incluso pagar generosos dividendos a sus accionistas, al tiempo que estos se diluían lo justo y necesario para poder seguir controlando la caja sin necesidad de incumplir la normativa de fundaciones bancarias. Todo un ejemplo de habilidad y capacidad de gestión. Sin duda, BBK será una de las quede, como líder en su territorio, salvo que su equipo gestor quiera crecer en otras regiones, cosa poco probable. Si es que el que tiene claro eso de zapatero a tus zapatos es siempre al que mejor le va.

Liberbank: Otro de los zombis bancarios que ha tenido que acabar por reconocer que necesita capital por diestro y siniestro. Ya hablábamos en el blog hace casi dos años de este asunto, cuando Liberbank amplió capital por 500 millones con la excusa de amortizar los CoCo´s que tenía que devolver al FROB. Pues bien, los CoCo´s que se pagaron eran un total de 124 millones. ¿Y el resto? Pues como dijo Rodrigo Rato cuando ampliaba capital en Bankia (Que dijo aquello tan mítico de que “sólo” necesitaban ampliar capital en 1.800 millones pero que la ampliación era de 3.000 millones para “reforzar el balance”). También en esa ocasión, hace casi dos años, Liberbank dijo que los restantes 376 millones eran “para reforzar capital”. Parece ser que todavía no estaba suficientemente “reforzado” y ahora, en 2017, vuelven a “reforzar” con otros 500 millones, como el que habla de que no tiene lechugas para la comida de mañana. Sigo con mi idea de que cuando alguien te habla de “reforzar el balance” es que hay demasiada basura en casa. Me estoy acordando que el Popular también “reforzó” capital en 2012 y 2016, en sendas ampliaciones de 2.500 millones, y así acabó. Pues eso, que los accionistas de Liberbank “refuercen” sus arneses, que les va a hacer falta. Y veremos si no aparece otra ampliación de capital “sorpresa” o similares, para agrado de sus maltratados accionistas. O eso, o acaban comprados, cosa muy probable.

Unicaja: Otro enanito buscando novia sin parar. Intentó con el Popular, pero parece que aquello no podía ir bien. Pero también se ha acercado a más entidades. Como siempre en estos casos, el novio (Unicaja) está buscando una novia con dote suficiente para sus necesidades. Y es que parece que como ellos se ven que son tan guapos, piden mucho peso en el consejo de administración y una valoración de sus acciones propia de otras épocas. Así que se van a quedar solteros hasta que se les bajen los humos o hasta que suenen las sirenas de emergencias por algún cambio regulatorio que esté por venir y haya que hacer matrimonio de penalti.

Bankinter: Este es el enanito más especial. Siempre ha sido un banco que ha hecho las cosas muy a su manera, y le ha funcionado. Vaya si no le ha funcionado. Y con unos equipos gestores muy buenos. Si hay alguien que no necesita compañía, ese es Bankinter. Y encima posee una aseguradora, Línea Directa, que le asegura, año a año, jugosos dividendos. Pase lo que pase, con ese seguro que es Línea Directa, Bankinter es un caso único. Y así lo ve el mercado, ya que cotiza con el multiplicador de Valor en libros más alto de toda la banca española, y con mucha distancia frente al siguiente. El que es bueno, todo el mundo se da cuenta.

Abanca: Ahí está creciendo a toda pastilla, pero no sólo en Galicia, sino extendiéndose en otras regiones. ¿El futuro? Pues una duda total. ¿Seguirá el venezolano controlándolo? ¿Lo sacará a bolsa? ¿O lo venderá? Todo es posible. Yo soy de los que piensa que, cuando madure la fruta, es decir, cuando suban los tipos de interés y los bancos mejoren las ratios, Abanca será vendida a otro banco. Pero eso puede ser el año que viene o dentro de 8. Veremos, pero por ahí podrían ir los tiros.

Ibercaja: Otra de las cajas con un equipo gestor brillante, con las cosas muy claras y focalizada en el incremento de ingresos por comisiones. Están construyendo un modelo muy focalizado en el cliente de renta alta que es la gran apuesta de la banca y la parte interesante de la clientela a futuro. Pero no es menos cierto que su presidente ya ha dicho que se quieren integrar. A estos les va a ocurrir lo que a Unicaja, es decir, que piden mucho y por ello, de momento nadie se les acerca. Pero el mercado es impredecible…. Y todo puede pasar. Aunque lo más sencillo es que acabe integrado en otro banco.

Mucho por cambiar

Efectivamente, muchos son los cambios pendientes. Y cuando todo se haya aclarado, comenzará la siguiente ronda, la de integraciones transfronterizas europeas. Esto no ha hecho más que comenzar. De los grandes, ya veremos si el Sabadell sigue “soltero”. Y de los enanitos, posiblemente sólo quedarán dos. Muchos cambios que tenemos quie ver de aquí a 2020.