Si, a diferencia de la famosa película de Clint Eastwood, ya tenemos película muy real con el tema del impuesto por la constitución de la Hipotecas. Aunque, a diferencia de esa película, aquí no hay buenos. Tenemos un tonto muy tonto, un feo afeado por la sociedad y un malo por las peleas políticas internas. Vaya país. Viva la seguridad jurídica.

A ver a quien le clavamos unos impuestillos de nada….

El debate

Llevamos un tiempo con el debate de quien debe pagar los gastos de constitución de las Hipotecas. ¿El cliente o el banco? Las asociaciones de consumidores y las jaurias de abogados, lo tienen claro: El banco. Pero, ¿Quién es el interesado en la petición del crédito? ¿Quién es el que pide? Pues como ha sido toda la vida: El que pide, paga. De cajón. Y si no, ¿Porque le van a prestar? O mejor: No pidas, y así no pagas nada.

Imaginemos otro caso: Vd. decide comprar un reloj en una joyería, y al ir a pagar, Vd. le dice al joyero que la forma en la que le va a pagar la decide Vd. El joyero le mandará a freir espárragos. Si Vd. compra un reloj, lo paga y luego, hace lo que le parece. O mejor, le paga al joyero y a los 3 años le dice que le engañó y que le cobró un 10% de más. Y por ello, le pide que le devuelva el dinero. Pues en el caso de que Vd. pida un prestamo….. ¿Quien debe pagar las garantías necesarias para habilitar la concesión? Porque recordemos que sin esas garantías no se da la base esencial para la concesión. Si Vd. se pone pesado de que lo pague el banco, pues nada, el banco le cobrará una comisión de apertura del 3% y se acabó el problema. Ya pagará el banco el impuesto. Pero las reglas deben estar claras, porque si no lo están, cualquier negocio puede ser revisado de forma retroactiva, creando una increíble inseguridad jurídica.

¿Alguien ha tenido la brillante idea de consultar la propia Ley?

No. Empezando por este Ejecutivo. Artículo 29 de la Ley del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados : “Será sujeto pasivo el adquirente del bien o derecho y, en su defecto, las personas que insten o soliciten los documentos notariales, o aquellos en cuyo interés se expidan“.

Pregunta tonta: ¿Quién es el interesado en que le concedan la hipoteca? Porque no nos olvidemos: La hipoteca es la garantía de un préstamo, sin la cual, no cabría la concesión previa. ¿Y por quién viene motivado el interés de la concesión? Pues por el cliente. Blanco y en botella.

La permanente inseguridad

Como en cualquier negocio, se parte de una cierta seguridad para que cada agente determine en que precios puede ofrecer sus productos y servicios. Y en este caso, el impuesto lo tiene que pagar el cliente porque es de quién parte la necesidad de financiarse. No es el banco el que tiene que financiarle. Pero si nos ponemos en que lo pague el banco, que se determine de forma taxativa. Para que no haya equivocaciones. Y así el banco te pone un 3% de apertura por costes asumidos y gastos de estudio y se acabó el problema. Si es que al final, el cliente paga todo. Como en cualquier actividad económica. ¿O alguien conoce alguna empresa que de forma sistemática pierda dinero con su negocio? Si, claro que las conocíamos. Todas las que han seguido esta dinámica están cerradas. Punto. Pues por eso el cliente siempre es el que tiene que pagar.

En fin, que hay cosas más propias de ser tratadas en Barrio Sésamo y que sin embargo, no dejan de traer ríos de tinta. Desde los políticos menos ejemplares hasta las asociaciones de consumidores, ávidas de conseguir nuevos abonados a sus servicios y lograr autobombo gratis. O los abogados, ansiados de facturar a quien sea, pero facturar. Cada cual va a lo suyo, no lo olvidemos. Y en este caso, palmario, como siempre, cada cual defiende su parte. ¿Que hacen los abogados? Piden demandar (claro, como les va el pan en ello…) Y las asociaciones de consumidores…. Se erigen en defensores de los consumidores para captar nuevos adeptos a su causa y engrosar sus cuentas de resultados. Que las tienen.

La jauría política

¿Y nuestra clase política? Pues como no podía ser de otra forma, lo vemos en su mejor versión, tratando como lerdos a los ciudadanos. Empezando por un presidente luchando denodadamente por ganar algunos votos a costa de lo que sea. Sánchez, defensor de toda aquella causa perdida en la que pueda rascar un voto, sin importar costes o consecuencias. De los morados no digo nada, porque todos ya saben de que van. Ribera se ha puesto de lado en este caso, por si las moscas…. Y en el PP no se aclaran.

No contento con esto, Sánchez, como buen Quijote, ha querido dejar constancia de su indignación porque ahora se haya determinado que el coste de la constitución de la hipoteca lo tiene que pagar el cliente. No se le ocurre mejor idea que regular, por decreto-ley, que el coste a partir de ahora lo pagará el banco. Y que además no será deducible por el banco. Olé. Que mente tan brillante: No sabía de donde sacar duros y aquí se le ha aparecido la Virgen de Fátima. Traducido al castellano: El banco cargará al cliente el coste de la constitución más los gastos derivados de la imposibilidad de deducirse el coste, lo cual, encarecerá todavía más los gastos de los clientes. Así, sin más, queda de chulo, como que va a “castigar a los bancos” y le ha pegado una nueva vuelta de tuerca a la subida de los impuestos. Al final, les ha metido un rejón de cuidado a los sufridos españoles de a pie. Nueva demostración de la escasa consideración hacia la inteligencia de las personas, porque lo vende como un castigo a los bancos, cuando en realidad, es seguir machacando a la gente a impuestos por un Estado desbordado por un estructura insoportable. Nada nuevo.

Tenemos que venderlo como que vamos a cazar a los bancos, aunque luego cacemos a los contribuyentes….. Ufff…. Creo que con tanto trabajo tenemos que ir pensando a que concierto nos vamos ya mismo en este estupendo Falcon.

El tonto, el feo y el malo

Y así tenemos a los 3 actores a los que me refiero en el título del post. El tonto, que no es otro que un presidente de gobierno que trata como idiotas a sus conciudadanos. Se preocupa más de la agenda de los conciertos que de afrontar los muchos problemas que tenemos.

El feo, que es la banca, ya que se ha convertido en el chivo expiatoria de una sociedad que busca culpables en los que descargar sus propias miserias y su rabia. Y no, no debemos equivocarnos: Los bancos son empresas privadas que buscan su beneficio, como todos. ¿Acaso las eléctricas son ONG´s? ¿O los abogados?……

Y ahora el malo, el Tribunal Supremo, por haber dado la razón a la banca en algo que era demasiado evidente, pero que por las propias peleas de carácter político dentro de la judicatura, se había convertido en un elemento arrojadizo entre jueces de distintas corrientes políticas. Todo un circo…. Y todo, para desgracia del sufrido ciudadano, frito a impuestos y aguantando las sandeces de los políticos, más preocupados de mantener su puesto que de realizar auténtica gestión de la empresa más grande del país.

En fin, de película. Menudo cuadro.

Como última reflexión. Para aquellos que quieren que se les devuelva el coste de la constitución de la hipoteca. ¿Porque no solicitan la nulidad del contrato y la restitución mutua de las prestaciones? Esta si que sería buena. Aunque el gran beneficiado no serían ellos.