Mucho se sigue hablando del tema de las fusiones en el sector bancario español. Y no es para menos, ya que las políticas desarrolladas por el BCE han acabado por generar un grave problema estructural en el sector, y es la falta de rentabilidad por los bajos tipos de interés, que perjudica a las entidades en una doble vertiente.

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Tomemos el café de la paz.

Por un lado, al tener tipos tan bajos, los márgenes de los depósitos se vuelven minúsculos (Que tiempos en los que los saldos vista, que apenas se suelen retribuir, le rendían al banco un 4% o un 5%). Pero por otro lado los ingresos por ROF se hunden (la compra de deuda soberana con los préstamos a tipos de risa del BCE, auténtica mina de oro y sustento de las cuentas en los últimos 4 años). Por si esta doble vertiente no era sufienciente, tenemos otro problema añadido con los préstamos. Y es que si no crecen, la reducción de la morosidad se hace mucho más lentamentamente (por eso no pueden diluirse la participación que tienen los préstamos malos por el incremento del saldo total de préstamos), lo cual conlleva otro problema para las entidades: ¿Que hacen con ese océano de liquidez de que disponen? Pues competir entre ellas por ajustar los precios lo que al final lleva a un estrechamiento de márgenes. Y eso es una carrera con final muy feo.

Con todo, nos enfrentamos al mismo problema de siempre. Este caldo hará que en España no todas las entidades puedan aguantar. Y como ya comenté en su momento, veremos fusiones sí o sí. Además, nos enfrentamos a una situación inédita y es que el propio regulador está invitando a llevar estos procesos de concentración, porque evidentemente, muchas entidades no tienen balances capaces de hacerlas rentables. Y ahí tenemos el caso de los siete enanitos. En esta ocasión, el regulador ya ha advertido, de forma expresa, que no hará como en el anterior proceso, y es que los pequeñitos habían pensado en fusionarse todos entre ellos. Porque cuando tienes dos problemas y los juntas, tienes un problemón. Y la forma es que los pequeñitos se unan a los grandes o medianos para evitar nuevos problemones (véase Bankia y otros saraos que se montaron en la primera ronda de fusiones del sector).

Bankinter ya lo comenté. Bankinter, por su modelo de negocio, con pocas oficinas, muy volcado en internet, un elevado peso en banca privada y con una potentísima filial aseguradora está en disposición de hacer lo que le de la santa gana. ¿Independiente? Podría ser. ¿Absorber a alguien? También. Pero por su perfil de clientela y estilo, o se integra con alguna banca privada o yo apuesto a que será independiente (salvo que le “insistan”).

Muy distinto es el caso de otros pequeñitos. Ahí tenemos a Unicaja. Recientemente todos hemos oído de la salida a Bolsa de la caja malagueña. Y es que quieren hacerlo en estos primeros meses de 2016. Pero eso sí, quieren salir a cotizar con una valoración de entre 0,75 y 1 vez el valor el libros. No, no me he fumado nada. Es la “valoración” que plantean para salir a cotizar. Claro, se olvidan del peso de la cartera hipotecaria que tienen a precios de risa y otras cosillas. Hombre, con los ratios a los que vemos actualmente cotizar a la banca doméstica (eso excluye a SAN y BBVA), eso supone casi triplicar la de alguno de los comparables como POP. Y Liberbank cotiza a 0,5 veces. Por no hablar de Bankia (0,8 veces), o Caixabank (0,6 veces). Sin embargo, en el caso de Bankia, no debemos olvidarnos el magnífico nivel de saneamiento que tiene la entidad, y el ratio de eficiencia que ha alcanzado, arrebatando el podio a Popular. Y ya no hablo de que el que sale tendrá que ofrecer algún descuento para incitar a la compra. Ummmm… si salen a esas valoraciones veremos algo así como lo que ocurrió en Bankia y su salida a Bolsa. Quizás no tan sangrante, pero el camino a la baja lo tendrá asegurado. Y es que un valor en el que la pérdida está asegurada es ideal para ponerse corto: Y ganaremos dinero seguro.

Otro apunte: Igual que ocurrió con Bankia en su salida, veremos a pocos (o a ningún) institucional comprando. ¿Quien va a comprar eso a esos precios? Déjame que piense…. ¡¡Los minoristas!! ¡¡Si, siempre pringa el mismo!! Clientes ilusos, adecuadamente asesorados por las ordas de asesores financieros y directores de oficina ansiosos de cumplir los objetivos de su entidad. Seguro que si les empiezas a preguntar por temas del balance, te acaban hablando de lo ideal que lo han pasado en unas vacaciones en Ibiza. Pero eso sí, tú firma la orden de compra, que esto es negocio seguro. Claro, sobre todo para el colocador. Así que atención a esta primera salida (si no se retrasa). Por cierto, como acabará bajando, ya veremos con quien se fusiona. Parece que D. Braulio ya ha hecho algún conversación exploratoria con Popular para su integración, según se ha podido ver en los medios de comunicación escrita en el último mes. Lo que pasa es que no habrán llegado a un acuerdo sobre sillones y como quedará el consejo de Unicaja tras la integración. Si no hay sillones buenos, no hay acuerdo. Siempre es así. Hasta en la Biblia ya hemos leido eso de “muchos son los llamados y pocos los elegidos“. Pues eso es lo que va a pasar con los consejos de administración de los absorbidos.

También tenemos a BMN. Otro caso cantado de fusión. Como el resto de cajas, están obligadas a cotizar antes de 2018. Además, BMN mantiene un porcentaje elevado de participación del Estado, que tuvo que rescatarla. Acaba de anunciar un plan de reestructuración de oficinas, pero al final, seguimos con lo mismo: 44.000 millones de activos. Muy poco y encima, con presencia territorial muy concentra en algunas regiones dispersas, y no con red nacional. Pero como tiene participación del Estado, la cosa aquí va despacio. Porque primero deberá aclarse el Gobierno. ¿Quién gobernará? ¿Que querrán hacer de esto? Aunque el plazo límite está fijado (2018). Es una cuestión de tiempo. En verano de 2015, el presidente comentó que querían salir a cotizar mediante una OPS (oferta de suscripción). Es decir, colocando acciones de nueva emisión. Si para salir a Bolsa, especialmente teniendo participación del Estado, necesitas salir con ampliación, es que debe haber algo de la película que no nos han contado. O sea, que debe haber debilidades en el balance que no nos han dicho. Esto también se ha venido a llamar aguejero en alguna circunstancia. Una empresa que tenga alguna carencia (o un plan de expansión claramente definido) necesita pedir dinero al mercado ampliando capital. Y volvemos a lo de siempre, si haces ampliación, es que algo pasa. Y si no me cuentas para que quieres ese dinero, yo me pongo nervioso, porque implícitamente reconoces que no estás contando todo. Eso sí, los jefes de las empresas en estos casos dicen la típica bobada de que la ampliación es para “reforzar” el balance. Me acuerdo el día que Rodrigo Rato, poco antes de salir Bankia a Bolsa, dijo que Bankia “sólo” necesitaba 1.800 millones y que salían a bolsa mediante OPS para captar 3.000 millones para “reforzar el balance”.La verdad es que podía haberse ido a contarlo al club de la comedia.

El resto es conocido. No digo que BMN afronte la situación de Bankia, pero cuando menos, es una señal de peligro demasiado evidente. Otra fantástica apuesta bajista tan pronto como salga a cotizar, porque seguro que tiene capacidad de defraudar al mercado. Bueno, eso si no la compra alguien antes. Pero evidentemente, las señales de debilidad de le entidad son palmarias. Como salga a Bolsa, a ver como se hace esa colocación. Porque si se hace con los parámetros de Unicaja que comenté, ya veremos la cantidad de institucionales que acuden. No va a ir ni el tato. ¡¡Todo para el pequeño inversor!! Cuidado nuevamente con las ordas invasoras, no te vayan a enchufar algo de este estilo. Si es que se ve venir el asunto….

Abanca es otra de las que suena para la integración. El Escotet, el venezolano que la compró hace un par de años la antigua caja, pagó la friolera de 1.100 millones, cuando el segundo postor ofrecía 600 millones. En aquel momento compraba una caja con bastantes saneamientos y en buena posición de partida, pero Abanca afronta sus propios retos (mucha cartera inmobiliaria….). Poco después realizaba una desdotación por mora. A riesgo de equivocarme, creo que la primera vez que una entidad hace una desdotación desde la crisis económica. Según apuntaba El Confidencial, con el objetivo de que su accionista cobrase algún que otro generoso dividendo y así poder pagar la compra. Pero Abanca está teniendo sus propios problemas. Además de la caída en picado del ROF, es una entidad que sí que destaca en crecimiento de préstamos, pero tirando los precios. ¿Compensa en volumen comerte tu margen? Parece una huida hacia adelante un tanto peligrosa, ya que puedes incurrir en que la rentabilidad de los préstamos nuevos no cubra el coste de la pérdida esperada de los préstamos. Además, el volumen total de activos no es muy elevado, aunque sí que tiene una fortaleza clave: Sólo está en Galicia, donde lidera varios segmentos de mercado de forma muy clara. Eso será de valor, pero acabará integrada en otra entidad. Eso sí, Abanca no tiene porqué salir a cotizar a Bolsa porque ya está en manos de accionistas privados, que podrían esperar un momento adecuado de mercado para poner en valor la empresa.

Ibercaja es otro de los que tendrá que bailar. La entidad tiene unos número mejores que otros pequeñitos, pero quiere hacerse la diva. Es lógico, aquí cada uno sabe con que cartas juega, aunque el papel de reinona no creo que sea el más conveniente si quieres encontrar la mejor pareja. La entidad está hablando con todos, como todos los demas, pero ellos se declaran “independientes” aunque abiertos a “vías de colaboración”. O sea, que son independientes (cosa que ya sabíamos), pero de momento, y que están hablando con otros, aunque no saben como quedarán los sillones. Tienen asumido que su tamaño es absolutamente ineficiente, aunque sí que están saneados. Vamos, que tienen que salir a torear a la plaza. Y de momento, lo que se sabe es que, como todas las antiguas cajas, tiene de plazo hasta el 2018. Pero parece que no tienen prisa por hacerlo, aunque sí que hablan con otros…. Uno de los que están más en silencio, aunque sus buenas razones tiene. Es la ventaja de estar en buena posición, aunque en estos casos, deberían darse más prisa que otros, porque el que empareja antes tiene más posibilidad de escoger compañero de viaje.

Kutxabank es más de lo mismo que Ibercaja. Tienen una posición cómoda y se están haciendo los remolones… o es que quieren dar esa sensación. Pero en general lo dicho para Ibercaja es extensible a esta entidad. Le falta tamaño y lo saben. El tema es ¿Cuando decidirse? Deberían aplicarse más, porque el que primero llegue, antes pilla sillón en el nuevo consejo de administración. ¡Que después no van a quedar muchas banquetas disponibles!

Y finalmente, llegamos a Liberbank. Es el perfecto caso de caja nacionalizada y que al final, ha acabado ajustada en precio por el mercado. Es evidente que ha tenido sus “cosillas”, como cuando recompró los CoCo´s del Estado, que para gastarse 120 millones en la recompra, dijo que hacía una ampliación de capital de 500 millones. Volvemos a “reforzar balance” con 380 millones. O si se quiere, tenemos algún agujero que tapar, y no queremos decirlo al mercado. Pero que sospechoso resulta este tipo de asuntos. Pero bueno, ahí tenemos que el mercado le ha puesto en su sitio, cotizando en torno a 0,5 veces en libros.

Tras el repaso a los enanitos, os daré mi opinión personal de la situación.  Parece que todas las entidades se están haciendo las remolonas en salir a cotizar, excepto Liberbank. Nadie acaba de salir a cotizar, nadie tiene prisa, aunque realmente podría ser por una razón. El sector afronta un grave problema estructural de rentabilidad, y de ahí que todos estén negociando, de una u otra forma, su integración, que les ahorre el trago de salir a cotizar. Porque salir a cotizar será la prueba de fuego y viendo lo que ha pasado con Liberbank, todos están temerosos. Todos los que se creen divos, el mercado les pondrán en su sitio. Si realmente lo son, cotizarán alto. Si no, sus acciones se pegarán un batacazo. Y es ahí donde los grandes sacarán la caña y se pondrán a pescar. Con valoraciones de risa. Y algunos deberá dejar de exigir tantos sillones en el nuevo banco y se tendrá que conformar con peticiones más reducidas. Claro, hay demasiados estómagos agradecidos aparcados en los consejos de administración de las antiguas cajas que no saben que será de su futuro, que hasta ahora ha sido muy bueno gracias a la política y sus relaciones con estas entidades. Se acabó el chollo. Y tambien, valoraciones más ajustadas a la realidad. Recordemos que sólo hace 1 año se hablaba ya de estos temas, pero algunos pequeños eran tan osados de pedir valoraciones de 1,5 veces el valor en libros. ¿Usted fuma algo? El mercado acabará con estas bobadas. Por eso se está demorando el tema. Pero si los grandes son listos, esperaran a que salgan al mercado y se den el batacazo. Y por eso los pequeños esperan y esperan, en la confianza de encontrar novio antes de tener que pasar el mal trago. Pero la solución está cantada: O al final los pequeños aceptan valoraciones realistas y no piden excesivos asientos en los consejos de administración o sufrirán fuertes correciones en su cotización cuando salgan al mercado. Esto es como la fruta, basta dejarla madurar. Además, todos saben lo mismo, la fecha tope es Diciembre de 2017. Nos esperan un 2016 y 2017 con mucha marcha en el sector. Y con una fuerte reducción de capacidad instalada. Mi apuesta: 40.000 empleados menos. Desde los 210.000 actuales a los 170.000 en 2019.