La recomposición del mapa bancario ha estado parado en todo 2016. Pero actualmente tenemos razones para pensar que el proceso está mucho más cercano de lo que parece. Porque los motivos que nos hacían pensar que este mapa se reestructurará siguen estando presentes, e incluso, han aparecido nuevos factores.

Hace ya más de un año se publicaron en este blog dos entradas relacionadas con las fusiones que vienen (este es el primer post y este el segundo). Lo cierto es que la razón por la que hemos tenido un 2016 en balde está directamente relacionado con la falta de gobierno y en este 2017 parece que las cosas avanzan por la misma línea debido a la debilidad del gobierno salido de las urnas en las últimas elecciones.

Pero comienzan a aparecer algunas cosas que ya habíamos señalado en esos post y otros publicados por aquel entonces. Por ejemplo, la salida a Bolsa forzada de algunas de las antiguas cajas. Un caso claro es la próxima salida a Bolsa de Unicaja, ampliación de capital mediante. Si es que, por muy saneado que estés, un poco más de dinero no viene mal, por aquello de “reforzar balance”, como dijo Don Rodrigo Rato, en plena salida a Bolsa de Bankia.

Además, como ya se apuntaba entonces, tenemos un nuevo potencial consolidador de mercado, que es Bankia, porque, aunque sigue teniendo una amplia presencia de capital público, cuenta con el mayor exceso de capital de toda la banca española, lo que le daría músculo para absorber a cualquier entidad (el Popular podría ser absorbido sin problemas, sin ir más lejos). Y es que Bankia, desde Junio de 2017 puede comenzar a expandirse, de acuerdo a las condiciones del programa de recapitalización autorizado por Bruselas. Y Goirigolzarri parece que quiere crecer…

Los compradores

Seguimos teniendo a las 3 Marías (BBVA, Santander y Caixabank) aunque con posiciones muy diferentes. Santander parece que no está por la labor, ya que si se decidiera a hacer algo, tendría que verlo claro.  Y Ana P es todavía más conservadora que su padre. Caixabank está ahora muy concentrada en absorber a BPI, el banco luso que tanto tiempo le ha costado adquirir y con la red española funcionando a pleno rendimiento, así que tampoco parece interesarse por aventuras. Y nos queda… BBVA. Si, la entidad azul parece que quiere continuar con el plan de crecimiento que su presidente, FG, lanzó hace ya varios años y en el que decían que querían alcanzar un crecimiento inorgánico del 50% en el mercado español. Traducido: Querían incrementar un 50% su balance en España mediante compras. Compraron Unnim y ahora parece que están detrás del Popular. De hecho, ha trascendido ya hace unos meses que FG presentó una oferta de compra a Ron, el cesado ex-presidente del Popular, para comprar la entidad por una cifra que rondaba los 6.000 millones de euros. Así que tenemos aquí un claro consolidador.

De Bankia ya hemos comentado que se perfila como la otra gran compradora del sistema. Y es que capital no le falta, sino que más bien, le sobra. El Sabadell pudiera ser que también comprara algún banco, aunque su tamaño es sustancialmente inferior y su nivel de capital más ajustado. En definitiva, no tienen la misma potencia de fuego que los anteriores. Porque parece que no les comprará nadie a ellos, ya que Oliú prefiere seguir mandando en su propio patio.

Los potenciales comprados

Pues comenzamos con el Popular. El ex-presidente Ron, dedicado durante sus años de presidencia a tocar el arpa (al igual que Nerón), no ha tomado en su presidencia ninguna medida para ir achicando el problema que tenía su entidad y que, con la llegada de Basilea III, no admite dilaciones: O limpias tu balance, o amplias capital (o si no, te fusionas). Como él no pudo ampliar lo suficiente el capital para captar recursos (pese a las megaampliaciones realizadas), el banco mantiene unas dotaciones inferiores a sus comparables en relación con los inmuebles. Inmuebles que no es capaz de vender precisamente porque no están suficientemente dotados, y por tanto, si los vendiera a precios inferiores a los dotados serían fuente de nuevas pérdidas. Lo que deterioraría aún más sus niveles de capital. Es la pescadilla que se muerde la cola. De ahí que esta entidad, es una gran candidata a ser absorbida por BBVA o Bankia.

De los 7 enanitos que comentábamos en su momento, las situaciones son de los más variopinto. Bankinter no necesita hacer nada. Como ya comentamos en su momento, esa entidad tiene un modelo de negocio absolutamente diferenciado al del resto de la banca, y encima, tiene una potente filial aseguradora que es toda una máquina de generar ingresos. Así que Bankinter es y será independiente en tanto ellos quieran.

Ibercaja ha pedido una prórroga para salir a cotizar, esperando una recuperación de los tipos de interés, al tiempo que se ha lanzado de cabeza a convertirse en una entidad especializada en banca personal y privada, lo que le garantizará su futuro en solitario, sin necesidad de compañeros de viaje. BBK ha seguido un camino similar, y ha reforzado sus recursos propios y los de su accionista de control, la fundación, con lo que aunque salga a cotizar, tiene garantizada su independencia y la libertad de decidir que hacer en cada momento, con lo que, al igual que Bankinter e Ibercaja, les deja fuera del mapa de fusiones.

Caso distinto es el de BMN, que al final, será absorbida por Bankia, lo cual no deja de ser muy lógico, siendo complementarias geográficamente y por tener un accionista común, el Estado, lo que permitirá alcanzar grandes sinergias de costes.

Y nos quedan Abanca, Unicaja y Liberbank. Liberbank ya cotiza, y lo hace a precios muy asequibles. ¿Una OPA? Podría ser. El caso es que la entidad tiene unos ratios muy ajustados y no le vendría mal una fusión. De Unicaja, ahora que sale a cotizar, veremos si vale lo que dice su presidente. No hay nada mejor que el mercado para poner en valor a las empresas.

Abanca tiene al socio venezolano, que seguramente, venderá cuando se le ofrezca una cantidad que le resulte interesante.De momento, seguirá sola, en tanto la consolidación avance, pero seguramente que, en algún momento, la entidad se acabe integrando en alguna de las grandes redes.

Y así está el panorama. El caso es que ahora sí, parece que en breve tendremos boda. Una al menos, veremos si luego se anima la gente a los casamientos.