Ya he hablado en alguna ocasión sobre el tema de la falta de cultura financiera del pequeño inversor, y como esa falta de conocimientos acaba siendo un auténtico problema para ese pequeño inversor. Por si esto no es poco, resulta que además, es un tema que parece que la población asume como certero, y que tampoco está la gente muy preocupada por hacer nada al respecto.

Esto si que sube

La planificación financiera sólo genera una cosa: Beneficios.

Un estudio presentado este mes, poco relevante, pero con interesantes pinceladas

Esta semana leía un estudio del comparador de productos rastreator, que en su apartado 5 trata sobre los productos financieros y ofrece algunas “perlas” de lo que opina la gente. Aunque deja bastante que desear, porque el que ha hecho el estudio tampoco conoce mucho la dinámica del mercado. “Sólo” el 87% de los encuestados dice que en España tenemos poca cultura financiera. Es decir, hay un brutal reconocimiento mayoritario de que aquí falla algo. Pero es que hay cosas preocupantes, cómo que casi el 58% de los encuestados cree que tiene pocos conocimientos sobre finanzas y un 67% reconoce que le faltaba información financiera al firmar un contrato. Yo diría más: Seguro que estas dos últimas cifras deberían ser muy superiores, pero como afectan al ego del encuestado, dan un resultado lastrado frente a la cruda realidad. ¿Cómo es que un 58% dice que tiene pocos conocimientos y hay un 87% que reconoce que, en general, tenemos poca cultura financiera?

Aunque el estudio da alguna puntada un tanto parcial: “De esta manera observamos cómo los consumidores se sitúan en una posición vulnerable y de desventaja frente a los agentes financieros, más informados, que comercializan productos complejos“. Oiga, es que los comercializadores es lo que tienen, cada cual vende su producto. El entrañable Warren Buffet comentó en una ocasión que no se te ocurra preguntarle a un peluquero si te convendría un corte de pelo. Parece muy evidente, pero es así. Es la típica afirmación que ralla en la holgazanería. ¿Y por qué no se pregunta a estos encuestados si no han valorado la posibilidad de buscar asesoramiento independiente? La respuesta que darán seguro es que no, que cuesta. Y como cuesta, prefiero ahorrarmelo. Claro, así luego nos va.

Pero es que hay otras cosas igualmente palmarias: “El 82,2% de los españoles opina que los bancos no son suficientemente transparentes y el 62,7% cree que falta transparencia en lo relativo a los riesgos y comisiones de los diferentes productos financieros. Dada esta percepción no es de extrañar que el 90,5% considere que los bancos deberían de hacer un mayor esfuerzo para explicar las características de los productos que comercializan“. ¿Cómo van a ser lo suficientemente transparentes? ¿Desde cuando se ha contratado al lobo para vigilar y pastorear a las ovejas? Claro, la gente siempre descarga sobre otros la responsabilidad de sus propios males: Que lo haga el banco. ¡Pero si el banco se dedica a vender! Señores, reconozcamos que los productos financieros son, simplemente, complejos, y difíciles de entender en todas sus implicaciones para la mayor parte de la gente.

Y es que luego la gente no quiere pagar por ser asesorada, como comentaba un estudio de esta semana presentado por la gestora de fondos Invesco. Vaya tema: O sea que queremos asesoramiento, pero eso sí, gratis.

Cultura Financiera

El estudio de rastreator ofrece otras cosas interesantes, como que la gente, en un 60% suele tener varios bancos, para así comparar fuentes de información. En definitiva, el cliente si percibe de alguna manera el riesgo pero tampoco lo entiende y cree que repartiendo los huevos en diversas cestas, reduce el riesgo. Bueno, es una forma de verlo, ya que esto viene a ser como exponerte no a uno sino a varios lobos, eso sí, cachorros, pero el caso es que al final te pueden hacer daño, menos que un lobo adulto (porque tienes repartido el dinero) pero al final te pueden acabar perjudicando porque la información que suministran los bancos es parcial.

Pero el desconocimiento es demasiado general

Resulta interesante, como ampliación de ese apunte del desconocimiento de términos básicos por parte de la población, el siguiente vídeo que he encontrado en youtube. Para colmo, como indica el propio conductor del programa, se emite a eso de las 2 de la madrugada, un horario ideal para difundir formación financiera. Es la demostración de que el problema cultural quizás también tenga que ver con nuestro interés por formarnos. De pena.

 

 

Claro, con semejante manejo de temas tan básicos, como vamos a explicar a este pequeño inversor que debe tener un asesor independiente, y que ese asesor no es su banco, a pesar de que el director es muy amigo de él. El video es muy divertido, porque encima, ves a los contertulios que están más perdidos que los ciudadanos entrevistados, con momentos estelares que sólo pueden ser comparados con el camarote de los hermanos Marx. Lo mejor es cuando dice algún contertulio que educar financieramente a la gente es un tema ideológico, y que implica politizar la educación. Es la demostración más clara del nivel de ignoracia que reina en la sociedad.

Tenemos mucho que hacer a este respecto, porque la educación financiera es esencial y necesaria. Pero también es esencial y necesario que la gente acabe entendiendo que quizás necesite un asesor para sus inversiones. El problema es que la gente no está habituada a pagar por un servicio al que no ven valor añadido. ¿A quien le gusta pagar? A nadie. Pero, ¿A quien le gusta perder?