El tema del testamento es algo que a la gente le da cierto reparo hablar, pero es algo necesario abordar porque, te guste o no, todos acabamos muertos. Así que lo más lógico es pensar en que quieres hacer con tus ahorros y todo tu patrimonio, acumulado durante muchos años, porque no te los podrás llevar al otro barrio. Y es ahí donde juega un papel esencial la planificación patrimonial.

testamento

 

Resulta demasiado habitual encontrar personas que difieren indefinidamente este asunto. Les da miedo, o les da “cosa”, o simplemente, es algo a lo que les resulta difícil enfrentarse por alguna razón, pero que debe ser asumida por todos, porque esto ocurrirá. Pase lo que pase. Y es que por desgracias, muchas veces, al final, la voluntad del fallecido no se cumple por sus miedos y temores a hacer un testamento o a pedir explicaciones de cómo facilitar la transmisión del patrimonio a sus familiares más cercanos o a personas a las que tiene una proximidad especial. Pero es que pueden darse incluso casos de sentir miedo por informarse al respecto…. Lo que hace que la gente acabe entrando en modo procrastinador. ¿Quien no conoce a gente que le da miedo hacer el testamento porque piensan que a continuación se van a morir?

Cuantos casos hay que acaba heredando la familia que maltrató a una persona y la persona que cuidó al fallecido se queda a dos velas. Por no hablar de casos de maltrato, en el que los auténticos cuidadores acaban por no ver un duro. Por eso resulta crítico que todo el mundo vaya al notario y otorgue su testamento. Hombre, muchos me podrán decir que no es la única forma de otorgar testamento, pero sí que es cierto que es la que ofrece una mejor seguridad jurídica para los herederos. Y total, ¿Que supone gastarse 60 eurillos? Además, de esta forma no tienes por que decir a nadie si lo has hecho ya…. Y nadie tiene por qué enterarse de lo que quieres hacer con su dinero. ¿No es más discreto? Y con plenas garantías legales de que es tu voluntad fehaciente.

El motivo es claro: Un testamento escrito de puño y letra tiene plena validez, pero ¿Cómo ubicarlo en el tiempo? Ese aspecto, si el testamento escrito no está fechado, es imposible. ¿Y si la fecha que aparece no es la fecha real? Y puede llevar a largos juicios hasta conseguir que se demuestre que es el último válido… o no. Como siempre, si se hacen las cosas bien, se acaban evitando problemas.

Pero una vez aclarado la importancia de otorgar testamento, que recordemos que puede ser variado tantas veces como se quiera, debemos centrarnos en la adecuada planificación patrimonial.

La planificación patrimonial para la sucesión es otro de esos aspectos que jamás se le presta la debida atención. Total, ¿Para qué? Pues porque si lo hacemos de la forma adecuada, podemos no sólo ahorrarnos algunos impuestos, sino que también tendremos mayor control sobre como acabará ese caudal hereditario en manos de los herederos.

Y es ahí donde, salvados casos de familias que se preocupan de estos aspectos, en general, la gente no se preocupa de esto. De hecho, si no se preocupan de hacer testamento, ¿Como se van a preocupar de la planificación patrimonial en la sucesión? Y no es asunto baladí, porque por un lado tenemos el tema de los impuestos que te puedes ahorrar, pero por otro lado, hacer más sencillo y controlado el traslado de la propiedad de los bienes.

Sin embargo, este aspecto sí que requiere de un asesoramiento personalizado, porque cada casuística es diferente. Y además, cada persona puede tener diferentes objetivos o motivaciones para realizar la transmisión de sus bienes. Y eso sólo se hace hablando tranquilamente y de forma extensa de todos los asuntos.

¿Suena familiar esto que comento? Seguro. Es demasiado habitual el hecho de que los fallecidos no hayan otorgado testamento, y por tanto, ni se hubieran planteado hacer una adecuada planificación patrimonial. Volvemos a lo de siempre…..