La renta básica universal es una de esas cosas que han levantado mucha polémica en las elecciones celebradas en España, ya que era un de las propuesta estrella de Podemos. Sin embargo, y aunque me considero un excéptico de esa idea, esto podría dar para un interesante debate, como comenta Enrique Dans en un magnífico post, con muchísimas referencias, y del que recomiendo su lectura a cualquiera con cierta curiosidad en una idea cuyo planteamiento, aunque no comparto, no deja de ser interesante y podría generar un intenso debate en los próximos lustros. Que decir tiene que el planteamiento que realiza de la idea dista mucho del planteamiento político realizado por la formación morada en plan populista.

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Y es que como comenta Enrique Dans, entre este año, 2017 y 2018 se van a poner diversos experimentos en marcha, los cuales, tienen cierta lógica, al eliminar todos los problemas derivados de la condicionalidad de diversos subsidios que actualmente se pagan y que generan otros costes que de esta forma, se ahorrarán, por los costes que genera la supervisión, el control y el seguimiento del actual entramado de ayuda públicas, sumamente complejo.

Todos, y cualquiera puede sentirse incluido, pensamos que la renta básica universal es una perversidad del sistema que podría derivar en una fábrica de vagos e ineptos. Pero el tema es que depende como se plantee. El artículo de Enrique enlaza otro sumamente interesante, de techcrunch. El problema estriba en que las ayudas actuales dadas para que las personas que no tienen ingresos no caigan en la pobreza se les condiciona que no tengan ninguna otra fuente de ingresos. Y eso lo que hace es desincentivar a cualquiera a trabajar. Si a ti te pagan los 426 euros y te aparece un trabajo en el que puedes ganar 600 euros al mes, te pensarás mucho el tomarlo. Es más, seguramente que prefieras hacer alguna chapuza con la que sacarte 180 euros por ahí y así no perder los 426 euros. Y al final, te quedas igual que ganando los 600 euros, pero sin tener que mover papeles. Porque el problema estriba en que, al quitarte los 426 euros por trabajar, el resultado neto para tí es que sólo ganas 174 euros más, pero ahora, trabajando. Sería mucho más lógico que esa persona no perdiera los 426 euros para que así le interese ponerse a trabajar. Además, de esta forma, podrá comenzar a pagar impuestos por la vía directa (y la indirecta, ya que seguramente que gastará buena parte de sus ingresos en bienes).

Este tema lo he hablado hace algunos meses con gente, y yo realmente lo de la renta universal lo veo como algo probable (o muy probable) a 20 años, una vez que la robótica sea parte ya de la realidad social que vemos. Porque no debemos olvidarnos que de aquí a 20 años sobrará una ingente cantidad de mano de obra que… ¿A que se dedicará?

Desde mi punto de vista, y si vamos más allá de lo que indica Enrique Dans en su artículo, estoy plenamente convencido de que la robótica nos llevará a plantear una profunda reforma del sistema impositivo, en lo que se gravará será la productividad de los robots precisamente para poder atender las necesidades de gran parte de la población que se verá sin trabajo. Y es que esa población deberá ser atendida porque no se les podrá condenar a vivir en la pobreza por la escasez de trabajo derivado de la llegada masiva de la robótica a todos los campos de actividad.

Recordemos que en estos meses se han comenzado a ver robots atendiendo en McDonald s, o comenzando a hacer tareas básicas…. Pero es sólo el comienzo. El desarrollo de esta industria será descomunal en los próximos años y cambiará todo el sistema. Será una nueva revolución industrial en toda regla, que traerá consigo mayor bienestar y mayor tiempo disponible para las personas, pero lo relevante será como repartir los ingresos para que ese mayor bienestar no cause casos de pobreza. Todo un tema que se desarrollará en los próximos años y del que nadie todavía se ha planteado un debate serio.

Desde el punto de vista legislativo, fiscal, social hasta la forma de entender la economía, será un cambio enorme para el que quizás no estamos preparados, pero que se irá viendo poco a poco. Y en este marco es donde la renta universal supone un tema interesante para debatir a medio plazo. Por que esto es una realidad que ya tenemos aquí, y que antes o después, tocará tratar de forma seria y sosegada. Porque tal y como estamos planteado en este post, la renta universal no puede verse como un derecho (como tratan de hacer ver algunos demagogos) sino como un cambio en la forma de organizarnos como sociedad.