Una ampliación de capital siempre se vende al mercado como la gran panacea por parte de la empresa que amplía capital. Sin embargo, la ampliación debe ser tenida en cuenta con muchos aspectos porque puede esconder diversas cosas que no nos gusten. Si, las ampliaciones a veces no son lo que parece, así que mucho cuidadín, que puede haber gato por liebre.

Aquí un señor brindando por colársela al mercado

El desengaño

Es más, y con el paso de los años, desde este blog nos damos cuenta que las ampliaciones de capital pueden ser una clara señal de peligro ante la que se avecina. Después de todo, debemos ser conscientes de que los directivos de las empresas tienen más información que el mercado de su negocio y ellos sabrán los motivos por los que amplían capital.

Las historias bonitas y la cruda realidad

Generalmente, te cuentan una historia bonita: Que si es para el plan de expansión, que si es para “reforzar el balance”, que si es para ampliar el negocio en la conchinchina, que si tal pascual. Pero en realidad al realizar una ampliación de capital, debemos hacernos una pregunta dura y que otorga un brutal golpe de realismo: ¿Pero tu negocio genera dinero? Si la respuesta es no, deberíamos hacérnoslo mirar el invertir un sólo euro, salvo que haya muy poderosas razones que justifiquen eso, que pudiera darse el caso. Pero lo más lógico es que nos digan que la respuesta a eso es que sí, en cuyo caso, debemos hacer otra pregunta: ¿Entonces, para que amplias capital? Y ahora va lo bueno.

Posibles excusas

Te pueden decir que es por aquello de ampliar negocio. ¿Pero está justificado el ampliar negocio? ¿Porque rázon no compras lo que tienes pensado y después recurres a tus accionistas? Es más, si ese negocio que vas a comprar es bueno y te hace ganar dinero de verdad, la inversión puede acabarse pagando ella sola, con lo cual no deberías necesitar recursos si es muy buena. Otra cosa es que la inversión no sea tan buena como luego nos venden. Y al final, vengan los desengaños, que suelen ser habituales. Pero de momento, ya han trincado el dinero del accionista.

En otros casos, te pueden decir que es para “reforzar balance”. Esta razón me chifla, porque huele mal, directamente. Un caso muy bueno lo protagonizó el amigo Rato, en la salida a Bolsa de Bankia. Él, muy campechano, dijo que Bankia necesitaba 1.800 millones para sanear el balance. Y que el resto, 1.200 millones, era para “reforzar” el balance. Toma ya. Sarcasmo puro en las narices del mercado. Luego nos dimos cuenta de que el agujero era de proporciones colosales, y que con esos 3.000 millones que amplió capital, sólo era el aperitivo.

Últimamente hemos asistido a otra “colada” de este estilo, cuando el Popular ha anunciado una ampliación de 2.500 millones, aunque teóricamente era todo para sanear el balance. Y que con ello, se lograría una cobertura de los activos dudosos (Los famosos NPA´s) que quedarían dotados por encima del 50%. COn ello, el banco quedaría totalmente saneado y listo para hacerse una máquina de ganar dinero. Parece que el hecho de que al descabalgar a Ron de la poltrona a la que estaba subido, ha hecho que el nuevo presidente del Popular, Emilio Saracho, haya forzado a que el nivel de provisiones sea más realista… Y al final nos enteramos de que las provisiones totales que iban a ser de 4.700 millones, han tenido que subir 1.000 millones más, y encima, han aparecido 3.000 millones nuevos de morosidad inmobiliaria. Vaya, parece que alguien le ha metido el huevo al mercado en pleno. Si es que a Ron cualquier día le cae la demanda de responsabilidad social por esa administración de chirigota.

Sin embargo existen otros casos en los que la ampliación era positiva y ha resuelto problemas en la empresa, mejorando de forma explosiva la situación de la firma, como es el caso de la ampliación de Arcelor Mittal. Pero hay más casos de empresas que han tenido que emplear la ampliación para reducir la deuda porque, simplemente, el apalancamiento al que había llegado la firma por culpa del equipo directivo hacía que la empresa pudiera tener problemas de financiación en algún momento, como es el caso de Telepizza o Parques Reunidos. Así están ambas empresas, que no levantan cabeza en Bolsa. Pero también tenemos el caso de OHL, que tuvo que ampliar capital por el brutal consumo de caja que tiene su negocio.

 

Así que….

Con el paso de los años, creo que la conclusión es clara: Cuando una empresa amplía capital, mejor salir corriendo, y desde la barrera, analizar si puede ser una oportunidad real o no. Justo lo contrario de lo que te venden. Al fin y al cabo, es lógico: La empresa tiene que vender la ampliación como la gran panacea, aunque en realidad esa ampliación tiene que tapar las meteduras de pata del equipo directivo o de la marcha del negocio. Por tanto, cuando alguien amplíe capital, átese los machos, que vienen curvas.