Aquí tenemos el año nuevo, y como tal, año cargado de novedades. En 2016 ya comentábamos que ese año sería movido. Y vaya si no ha habido algún que otro temblor tectónico. Pero este 2017 tiene todas las papeletas de convertirse en un año lleno de cambios de amplio calado, tanto en el sector financiero, como en la economía española y mundial.

Que pasará con las entidades financieras

Este año será un año de gran interés para las entidades procedentes de las antiguas cajas de ahorro y que todavía sobreviven (o malviven). Parece que BMN será finalmente absorbida por Bankia en este ejercicio. Abanca no tiene prisa pero quizás algo tendrá que hacer. Unicaja tenía compromiso de salida a Bolsa en 2016 pero lo ha incumplido porque el mercado no le daba la valoración que a Braulio Medel le gustaba. ¿Pedirá prórroga en este ejercicio?

Ibercaja y Kutxabank, de momento, pueden subsistir solas por la buena evolución de sus números. Pero Liberbank podría acabar moviendo también ficha. El caso es que tenemos un año que será apasionante para el sector.

Y dentro de los más grandes, veremos si no hay más movimientos. Sabadell y Popular podrían protagonizar operaciones. Sabadell como comprador o como comprado. Popular, como comprado o con ampliación de capital, ya se verá como le va el ejercicio.

En general, para las entidades financieras, entendemos que será un año de tránsito y de seguir ajustando la estructura de costes: No hay alternativa, ya que lo más probable es que sigamos con tipos 0 durante algunos años, y como tal, creando una escabechina en el negocio tradicional financiero.

Pero también este año tendremos que ver que pasa con las cláusulas suelo de las entidades. La sentencia del TJUE dará mucho que hablar, porque ha abierto un debate muy serio y que no sólo perjudica a las entidades financieras, sino también a los consumidores. Este asunto lo trataremos en un post en unos días en este blog, ya que esto tiene mucho más calado del que parece.

En el contexto político

La inestabilidad política será nota dominante en todos los países, también en los desarrollados. Veremos que ocurre con Trump, pero no menos interesantes son los movimientos de los partidos populista que azotan a Europa. No obstante, esto que podría ser un problema, puede generar interesantes oportunidades de mercado. Sólo el tiempo nos dirá que pasa. Además, comenzarán las negociaciones de Brexit, lo que añadirá cierta presión al mercado británico. Pero sin duda, este año, habrá sustos bursátiles derivados de la política, como ha ocurrido en 2015 y 2016.

Los tipos de interés

Parece que este año repuntarán definitivamente en EEUU y está por ver que pasa en Europa. Las expectativas de tipos forward en Europa han variado pero por las variaciones de expectativas de EEUU. Pero de momento, en Europa, Draghi no parece interesado en hacer cambios. Veremos si al final el mercado no le arrolla con la subida de tipos de la RF corporativa y tiene que elevar su programa de compra de activos, para así conseguir mantener la estabilidad de tipos que tanto desea. A este respecto, hay que hacer notar que la inflación no se nota todavía en Europa, y se está bastante lejos del objetivo del BCE del 2% de inflación. Así que seguiremos dando metadona al enfermo.

Sin duda, esto parece que hará que el dólar siga apreciándose frente al euro. También será un año interesante para ver que pasa con lo emergentes, ya que las subidas de tipos de EEUU podrían afectarles. Pero veremos, ya sabemos que el mercado es un maníaco enfermizo.

¿Mercado alcista o bajista?

Pues ni idea. Un tweet de hace unos días comentaba que, generalmente, el 50% de las previsiones aciertan y el 50% se equivocan. Nosotros no vamos a hacer pronósticos del año. Simplemente, desear a todos los inversores suerte en el mercado y que hagamos el Agosto en cada uno de los meses.