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Los bonos de fidelización del Santander para los sufridos accionistas del Popular

Todo el mundo conoce el proceso de resolución al que se ha se ha visto sometido el Popular, y que ha conllevado la adjudicación del banco al Santander por un precio de 1 euro. El Santander, que es bastante fino, se ha dado cuenta de que debe establecer un programa para compensar a los sufridos accionistas de la última ampliación. Veamos este asunto con detalle.

Todos atentos al comecocos

 

El programa

El Santander ha notificado, mediante hecho relevante, de que lanzará unos “bonos de fidelización”, interesante nombre para un tipo de bono al que comúnmente se le conoce en el mercado como un Bono CoCo, o bono contingente convertible. En otras palabras, un bono vuyo rango sólo superan las acciones, pero que, al igual que las acciones, puede ser amortizado y absorber pérdidas de la entidad. Para los neófitos en la materia, el CoCo es la evolución de la participación preferente.

Este asunto no es baladí, pues la rentabilidad implícita del activo CoCo (y del Santander) en estos momentos ronda el 6,75%. Los CoCo´s del Popular llegaron a rentar más de un 30%…. El Santander ofrece en sus “cocos” para particulares una rentabilidad del 1%. Este asunto se explica más adelante, con otras cosas que iremos viendo en el post.

El objetivo

Está claro. Se destina a aquellos clientes de que compraron acciones en la ampliación de capital de 2016 de Popular tanto en la red de Santander como en la de Popular y los mantuvieron hasta que fueron amortizados. También se destinará para los tenedores de Subordinadas, lanzadas en Julio y Octubre de 2011 por Popular y con un nominal total de 450 MM euros. El que los acepte renunciará a acciones contra Santander y contra Popular, así como contra sus empleados y administradores presentes o pasados. Aunque esto todavía nos lo tendrá que aclarar el folleto definitivo, que será aprobado en Septiembre. De hecho, queda mucha letra pequeña pendiente de ser aclarada. Así que ya me voy imaginando un folleto de más de 200 páginas… Será algo novelesco.

Con ello, Santander evitará demandas por aplicación de la jurisprudencia de Bankia. Y es fácil que haya adhesión masiva. El motivo es sencillo: Más vale pájaro en mano que ciento volando. Por ello, es una jugada muy hábil del Santander, que de esta forma se podrá ahorrar miles de demandas de pequeños inversores que acudieron a la última ampliación de capital.

Psicología de los bonos

Leía un brillante artículo de Manuel Conthe en el Expansión del 18 de Julio de 2017, que explica de forma muy amena el porque es posible que se acepte la compensación de forma masiva. Y se basa en la psicología económica, de Daniel Kahneman y Amos Tversky. Estos profesores hicieron unos experimentos que resultaron muy llamativos.

Pidieron a un grupo de alumnos que eligieran entre la posibilidad de ganar 3.000 dólares o bien ganar 4.000 dólares con una probabilidad del 80%. La mayoría prefirió los 3.000 dólares, aunque en términos de esperanza matemática era mejor la segunda alternativa. En otro experimento ofrecieron a los alumnos ganar 1.000 dólares, y adicionalmente, ganar 500 dólares fijos o 1.000 dólares con una probabilidad del 50%. En este caso, los alumnos también prefirieron la opción más segura, es decir, embolsarse los 1.500 dólares, frente a la posibilidad de ganar 1.000 o 2.000 dólares. Pero lo curioso llegó cuando se les ofreció a los alumnos ganar 2.000 dólares fijo, pero tenían que escoger entre dos alternativas: Perder 500 dólares fijos o aventurarse a perder 1.000 dólares con una probabilidad del 50%. En este caso, los alumnos prefirieron jugársela al todo o nada, es decir, se arriesgaron al 50% de probabilidades de perder 1.000 dólares, frente a la “seguridad” que les daría perder sólo 500 dólares.

Por tanto, ante la posibilidad de ganancias, los alumnos optaban por lo seguro. Pero frente a la posibilidad de pérdidas, los alumnos “se la jugaban”, para intentar evitar las pérdidas. Y eso es la aversión a las pérdidas. Esta aversión es la que explica como en muchos productos financieros, siempre sale a relucir la “garantía de capital”, chorrada como un piano que convierte en inválidos financieramente hablando a los clientes. Es el miedo a perder algo lo que mata al inversor. Pero también eso explica el porqué los clientes prefieren que los asesores cobren retribuciones implícitas frente a que sean explícitas, a pesar de que esto de las retribuciones implícitas puede generar conflictos de interés.

Y aquí entra la psicología del inversor: Habrá una aceptación masiva porque, aunque son bonos perpetuos, amortizables a partir del séptimo año, los clientes se evitan el dolor de la pérdida, lo cual es todo un bálsamo. ¿Para qué demandar al banco por aplicación de la doctrina Bankia? ¿Para qué esperar a pesar de haber una alta probabilidad de ganar al banco en los tribunales, si además le tendré que pagar a los abogados un 15% de lo que ganen? De esta forma el cliente recupera el 100% de la inversión y se ahorra ese pago a los abogados, aunque tenga que estar esperando 7 años a cobrar… Sin duda, es la opción predilecta del huidizo inversor español.

El mítico Comecocos…

El bono de fidelización

El bono de fidelización, que podríamos llamar “el CoCo para minoristas”, es un activo de duración perpetua, amortizable al 7º año. Lo mejor que tiene es que si no se amortiza en ese séptimo año, pasa a remunerarse al mid-swap rate a cinco años un diferencial aproximado de 575 puntos básicos (Todavía pendiente de confirmar). Es decir, a partir del séptimo año es cuando los CoCo´s de particulares pasan a tener rentabilidad de CoCo de inversor institucional. Y que entonces a lo mejor es cuando les interesa amortizarlos ya para quitarse a los minoristas.

¿Y qué peculiaridad tiene esto? El coste, amigo, el coste. Al ser CoCo´s, este activo debe tener una rentabilidad determinada por el mercado (actualmente ronda el 7%). De ahí que si el activo en cuestión renta un 1%…. Hay 6 puntitos de tipo de interés que se van a una parte…. Y es así como este instrumento cuesta menos emitirlo. Como devenga un interés anual del 1% en lugar del 7%, cada año se puede ir cargando parte del coste contra resultados, con lo que el coste de emisión viene a rondar los 670 millones para el Santander, aunque nominalmente valgan 980 millones. De ahí sale que tengan menos coste de emisión que valor nominal. Es un simple descuento de flujos.

Si fuera un plazo fijo no funcionaría así… Aunque no se pudiera cancelar hasta el séptimo año, el Santander tendría que dotar los 980 millones de un plumazo. El motivo es bien sencillo. Durante esos 7 años al Santander le están computando como capital, y por ello, se remuneran como instrumentos de capital durante 7 años, al tipo real de mercado. Como el instrumento paga un tipo ficticio (ni un sólo institucional compraría CoCo´s al 1%), la diferencia es menor coste de emisión…. Y así se carga parte de esa emisión a futuro. Una buena estrategia financiera que el Santander ya empleó para compensar a los clientes de Madoff, aunque en aquella ocasión se ofrecieron preferentes rescatables al décimo año. No sólo difiere costes, sino que puede ser empleado como capital durante unos años.

En definitiva

Queda mucho hasta que se nos aclare las condiciones reales y definitivas (y todos los temas fiscales…) pero es fácil intuir que muchos prefieran la seguridad de evitar una pérdida a jugársela a un proceso judicial que puede ser más o menos largo. Será el cliente el que tenga que decidir, pero como bien nos decía Manuel Conthe con sus lecciones de psicología del inversor, es fácil predecir una aceptación masiva del ofrecimiento. Y es que la psicología es así. De todas formas, quedan muchos flecos por aclarar, especialmente los detalles de un folleto que será endiabladamente extenso. Y es en los detalles donde suele estar la miga.

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2 Comments

  1. Argimiro

    Yo creo que se podrá declarar una pérdida patrimonial. Realmente existe pero los caminos de los bandoleros, digo del erario público, son inexcrutables.

    • Inversor despistado

      Si, las acciones que se tuvieran en la fecha de amortización computarán a efectos de la renta 2017 como pérdida patrimonial por la diferencia entre el coste de adquisición y 0, ya que la pérdida ha sido del 100% de la inversión. Y sin duda, el tema de la amortización es muy opinable. Tendremos varios años de juicios, hasta que los accionistas puedan tener una respuesta a una nueva metida de mano en el bolso. Un saludo,

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