El ministro de Economía es una persona realmente interesante. Y no es porque sea el titular del Ministerio de Hacienda, sino porque está consagrado a asfixiar fiscalmente a sus conciudadanos, eso sí, con sonrisa profiden siempre incluida. ¿Se reirá de lo bien que marchan los negocios familiares o de lo bien que sabe sangrar a los españoles?

La succión fiscal va viento en popa

De hecho, hace escasas fechas, hemos podido comprobar como, ante un avance del PIB del 2,5%, el ministro espera que la recaudación aumente prácticamente un 8%, tal y como hemos podido leer en el economista del pasado día 20. Y es que el gobierno popular está consagrado a reducir el monstruoso déficit público a costa de asfixiar a la clase media española, en vez de comenzar a recortar un Estado que alcanza ya cifras mastodónticas.

La estupenda provisión pública de bienes y servicios

Eso sí, el señor ministro comentó que no se han recortado servicios públicos. ¿Desde cuando un gobierno de derechas defiende la provisión pública de bienes y servicios? Mismamente alguien de su propio partido, Esperanza Aguirre, ha demostrado cuando era Presidente de la CCAA de Madrid que la privatización de servicios como la Sanidad puede generar un notable aumento del bienestar de los ciudadanos al tiempo que se reducen el coste para el erario público. La razón es bien simple, y dicho de forma muy coloquial, todo lo público, como es todos, no es de nadie. Y por tanto, ¿Que más da trabajar que no? Así se genera un incremento de los costes de producción sin que eso se traduzca en mayor calidad en la provisión de bienes.

Recuerdo hace un tiempo como un directivo de AENA, cuando todavía era ente público, comentaba un día en petit comité que Aena era una empresa de “trabajo voluntario”. Es decir, trabajaba el que quería, y el que no, a la cafetería.

Los complejos adquiridos

Pero volviendo al tema central del post, tenemos un gobierno y un partido que lo dirige con un permanente complejo  heredado del pasado. No pasa nada por hacer una provisión de esos servicios desde el sector privado. Será mucho más eficiente y con menores costes. Pero claro, en el PP, todos los liberales han sido fusilados, y se dedica a hacer políticas que desde luego, bien parecen desarrolladas por un gobierno podemita. De hecho, el partido está tan acomplejado que desarrolla políticas que ni tan siquiera se ha atrevido el propio PSOE.

Los dos problemas centrales de Estado

El problema al que nos enfrentamos en todo occidente es que el Estado del Bienestar ha ido aguantando sus coberturas en base al crecimiento económico, de tal forma que cuanto más crecía la economía, más se podía dedicar a gasto social. Sin embargo, afrontamos un problema de crecimiento sistémico, de difícil solución a largo plazo, mientras que las dinámicas del gasto social generan nuevos compromisos de gasto, que hace que este crezca de manera sostenida. Eso sin olvidar al tremendo ejército de funcionarios. ¿Que ocurre en tal circunstancia? Que el gasto crece sólo, pero los ingresos no lo hacen. Y comienzan los problemas, que si recortes, que si tal…. El Estado del bienestar es el resultado de nuestro crecimiento económico, no un derecho individual o colectivo, aunque la izquierda lo quiera ver como si fuera un derecho adquirido. Y si no hay suficiente crecimiento para mantenerlo, debe ser recortado, al igual que mucha gente ha visto recortado su sueldo en crisis.

O eso, o se reduce el personal de la administración, o ambas cosas a la vez. El personal de la administración es otra de esas cosas que llama poderosamente la atención. Año 1975: Tenemos 1 Millón de funcionarios. No hay informática. Todo se hace por medios mecánicos y siempre con personal. Año 2015: Tenemos 3,5 Millones de funcionarios y un desarrollo de la tecnología apabullante que ahorra mucho trabajo. ¿A que se dedican aparte de a pasar el rato?

 

Una perspectiva de la ineficiencia e ineficacia pública

Veamos una comparativa: Una oficina bancaria muy grande, en 1975 podía tener unos 200 empleados. Hoy esa misma oficina bancaria desempeña mucha más labor, con un volumen de negocio muy superior al de 1975, pero con, dependiendo de entidad y su tecnología, entre 20 y 40 personas. ¿Que ha pasado en el sector público? Lo de siempre: Lo mismo que ha pasado en Petróleos de Venezuela (PDVSA), empresa brillante antes de la llegada de Chávez y que hoy arrastra un ejército de empleados inoperantes y que han provocado fuertes pérdidas a la empresa. El cuento siempre es igual, y es que la provisión pública de bienes es nefasta. Si pudiéramos medir la productividad de nuestro sector público, sería nefasta.

Y ahí tienen, al murciégalo (sic) dedicado a succionar la sangre de los españoles y de las empresas de este país en vez de solventar el enorme problema del improductivo aparato burocrático en el que se ha convertido el Estado y todos sus múltiples brazos. Por cierto, ¿Vds. han leído en el diario El Mundo las vinculaciones empresariales del Sr. Montoro? Si señor, ante todo, ejemplaridad.

 

Actualización 26/04/2017:

Parece que el Sr. Montoro puede protagonizar una nueva entrega de la mítica serie “Los problemas crecen”. Protagonistas no van a faltar en su familia. Podemos leer algunos artículos al respecto aquí, aquí, aquí y aquí. Toma ejemplaridad.

Actualización 29/06/2017:

No falla. Este Montoro no deja de ser portada. Aquí tenemos otro artículo magnífico de ABC. Podeis leerlo aquí, aquí y aquí. Consejos vendo que para mí no tengo.