Sí, ha tardado, pero ha llegado. Y como no podía ser de otra forma, el que ha tomado la decisión es el Santander. Mira que se ha comentado que llegaría en este año, pero se ha ido demorando por la tardanza en la formación de gobierno. Y mientras se deciden los siete enanitos a integrarse en alguna de las grandes entidades, el Santander no se lo ha pensado más: Comienza ya el ajuste.

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Aquí comienza el ajuste

Ana P, cuéntame algo que no nos hayas dicho

De momento, en 2016, quiere cerrar 450 oficinas (algunos medios ha dicho que son 425), aunque el alcance en empleados no parece todavía estar muy concretado. Lo más interesante, como siempre, es lo que no se dice. Y es que a este ajuste de 2016 le vendrá otro en 2017 y el final, en 2018.Sin embargo, la entidad roja, tiene algo muy característico y es que son los más cucos del sistema financiero, ya que no dan puntada sin hilo. Porque a renglón seguido han dicho que abrirán 1.000 oficinas de mayor tamaño. Parece que se nos escapa algo, que es precisamente la parte molar del asunto. ¿Son o no son finos?

Para ir abriendo boca, en este ejercicio la entidad cierra 450 oficinas. ¿Y en 2017 y 2018? Ahí tienes lo realmente importante. Amén de si este proceso de reestructuración no se prolonga hasta 2020. Pero esas 1.000 nuevas aperturas no nos equivoquemos. Se trasladarán a esas oficinas otras oficinas ya existentes para así poder rediseñar los espacios y centrarlos en la venta de productos de alto valor así como el asesoramiento (de esto ya hablaremos).  Por tanto, los cierres se centrarán en oficinas pequeñas, cuyo negocio se concentrará en otras más grandes. Y estas grandes, dependiendo de ubicaciones serán las que se trasladen a sitios mejor ubicados, en los que la oficina disponga de más espacio, o que estén mejor localizadas o ambas cosas a la vez. La idea de esa nueva oficina la podemos ver en algunas de las oficinas nuevas que está abriendo ya La Caixa. Pero el resultado neto, es que reducirá de forma significativa la red y el empleo vinculado a la misma, así como servicios centrales.

 

¿Y como irá el ajuste?

La red de Santander cuenta con unos 24.000 empleados y en torno a unas 3.300 oficinas. Es fácil que quiera cerrar con menos de 3.000 oficinas en 2016 para alcanzar las 2.000-2.400 hacia 2020. Esa es mi apuesta, ya que el banco está muy avanzado en la transformación digital, lo que ahorrará de forma sustancial mucho empleo, centrándose de forma importante en el asesoramiento financiero y venta de productos de alto valor, como seguros, préstamos, tarjetas revolving, etc. Hacia 2020 estoy por apostar que veremos que la red mantiene un nivel de empleo inferior a los 20.000 empleados. Me atrevería a pronosticar incluso más, que se moverá en niveles de unos 15.000-17.000 empleados. Con ello se cumplirá la idea del banco de mantener oficinas con una media de 8 empleados y mucho más grandes, al tiempo que se eleva de forma importante la productividad por empleado. Santander España cuenta actualmente con unos activos totales de aproximadamente 330.000 millones de euros, es decir, unos 13,5 millones de euros por empleado. Si se mantiene el volumen de activos en 2020 (cosa que dudo, ya que seguro que se habrán incrementado),  con 16.000 empleados vería aumentar hasta 20,5 millones los activos por empleado, lo que reduciría dramáticamente los costes por millón de euros de negocio.

Esa es mi apuesta, y me temo que, salvo mejor opinión, no andará muy lejos. Insisto, mucho ojo con lo que nos cuenta Ana P, que sin duda, ha mejorado la especie. Su padre estaría orgulloso, porque yo pensaba que a fino no había quien ganara a Don Emilio. Estaba equivocado. Ana Patricia es una muy digna sucesora.

 

Y salieron los demás detrás del número uno

Que duda cabe de que siempre son los primeros en todo porque por lo menos tienen el valor que no tienen otras entidades. Al retortero ya ha salido Caja España al día siguiente, el viernes 1 de Abril, anunciando un recorte inminente de empleo y oficinas.

Todo ello es lógico. Estamos ante una clara migración de la operativa más básica hacia canales online o de banca telefónica, dejando las oficinas para resolver incidencias o recibir información sobre productos. Pero también de todo esto podemos ver que es muy sintomático que en las oficinas bancarias no suele verse a muchos jóvenes, y si a mucha gente mayor. Esto debería hacernos reflexionar sobre lo que viene por delante. Y es que las oficinas, a 15 años vista, cambiarán radicalmente su funcionamiento.

 

Pero, ¿A donde vamos?

Santander ya también está hablando de la apertura de oficinas automatizadas, para la realización de tareas administrativas sencillas, como ha hecho Bankia. Aquí tenemos otra dinámica del sector: Separar la parte de operativa de la parte de asesoramiento.

Al final, creo que en 2020 veremos como el empleo del sector habrá bajado bastante por debajo de los 210.000 empleados actuales hasta el entorno de los 160.000, que es mi apuesta. Y si no, al tiempo. Ahora la pregunta para la reflexión. Si el Santander está así, ¿Cuanto tardarán los demás competidores en hacer lo mismo? Es cuestión de semanas.

Y la segunda derivada de esto: ¿Cuando empieza el baile de fusiones? No lo se, pero está muy, muy cerca. Vienen años movidos para el sector, pero también por ello, será apasionante, al aparecer claras oportunidades de negocio. ¿No os habeis dado cuenta? Si las entidades no se dan cuenta, se pueden estar cargando su propio negocio. Asi que este ajuste deberían hacerlo con bastante tino (cosa difícil) porque puede ser lo que acabe con el negocio de algunas de ellas.