Parece que todo el sector va avanzando en su proceso de ponerse guapos de cara a las fusiones que, sí o sí, habrá en breve. Ya sabemos cosas de BBVA, de Santander, de Popular, …. ¿Pero y que pasa con Caixabank o con Sabadell? Vamos a comentar hoy algunas de las cosas que se saben y otras de las que se comentan de la entidad con estrella, que siempre es muy discreta con todo lo que se cuece por dentro.

I am the winner! A ver como os las apañáis ahora.

I am the winner!

Estos días se ha filtrado la noticia de que Fainé será sustituido por Jordi Gual al frente de la entidad catalana, aunque Fainé seguirá al frente de Criteria y la fundación de la Caixa. De hecho, este asunto tenía pendiente de decidirlo y había ido agotando el tiempo hasta que ya no le quedaba mucho para ver cuáles de los sillones prefería.  De hecho, el plazo para escoger vencía el día 30 de Junio, así que ha apurado mucho los plazos. No obstante, la elección que ha hecho es la mejor, ya que Fundación es la dueña de Criteria, y a su vez, Criteria controla el 56% de Caixabank. Vamos, esto es un “me voy pero sin irme”. Y además, sigo mandando en las participadas de Criteria. Simplemente, la mejor atalaya a la que se puede aspirar. Sin duda, You´re a winner, como diría el fallecido e irrepetible Emilio Botín.

Parece ser que Gonzalo Gortázar continuará de consejero delegado en la nueva ejecutiva, que tampoco tendrá cambios relevantes. De momento, ya que teóricamente el nuevo ejecutivo parece ser “continuista” con la línea de Fainé.

Pero sobre la Caixa penden dos temas realmente interesantes todavía, ya que el tercero, que era que iba a pasar con Fainé, ya se ha solucionado. Los dos temas, de gran importancia son:

  1. ¿Qué pasa con la participación que ostenta Criteria en Caixabank? De acuerdo a la ley de cajas, esta participación deberá reducirse por debajo de un nivel.
  2. ¿Qué pasa con los ajustes de la capacidad de red? La Caixa, según sus propios datos, cuenta a 30 de Marzo de 2016 con cerca de 32.200 empleados. Sin embargo, es interesante ver como Santander o BBVA, con volúmenes de negocio similares en España cuentan con un número de empleados inferior. BBVA ronda los 24.500 (y está en curso su ajuste) y Santander los 24.000 (con otro ajuste en marcha y hecho público en su momento). Los dos grandes acabarán de aquí a 4 años con cifras de entre 4.000 y 6.000 empleados menos por el cierre de oficinas, agrupación en oficinas más grandes, y sobre todo, por el cambio de hábitos. Pero, ¿Y qué pasa con Caixabank?

A mí no me toques las participadas

La participación que ostenta Criteria en Caixabank sigue en el 56% y no se acaba de reducir, pese a que ha hecho alguna operación para reducirla, como el intercambio que hizo criteria con Caixabank, por el que caixabank cedió las participaciones industriales a Criteria, y esta a su vez traspasó a Caixabank acciones de la propia entidad, que adquirió para su cartera y a continuación, amortizó. Esto permitió una reducción de la participación, pero no de la entidad necesaria. El Banco Central Europeo comunicó en Mayo que la Criteria sólo podría ostentar un 40% de participación en Caixabank, lo cual supone que debe vender un 16,8% de su participación (que actualmente es del 56,8%).En parte, esto ya también lo tenía “solucionado” Criteria con los bonos obligatoriamente convertibles que se canjean en Diciembre de 2017 y que dejarían la participación en el 49%. Este porcentaje sería suficiente de acuerdo a la norma española previa, pero no ahora, de acuerdo a las nuevas indicaciones del BCE.

¿Entonces qué puede hacer la Caixa para rebajar esa participación tranquilamente? Pues aparte de la emisión de algún nuevo bono obligatoriamente convertible, lo que mucha gente piensa es que acabe en una fusión. ¿Con quién? Es la pregunta del millón. Hace poco supimos que Popular negoció con Sabadell, Caixabank y Santander. La fusión con Popular sería brutal porque permitiría disparar la productividad de la red de Caixabank aplicando un fuerte ERE sobre la entidad comprada. Pero no es la única alternativa. Recordemos que están los siete enanitos pendiente de ver qué pasa con ellos. Y nos queda Bankia, pendiente de destino hasta qué el nuevo gobierno decida que hacer con los dos bancos con participación pública, es decir, Bankia y BMN.

 

¿Y qué hacemos con la productividad?

Este es un tema realmente interesante. Caixabank, en palabras de su consejero delegado, suele decir que tener una red tan amplia (y con tanto exceso de capacidad) es algo diferencial y que les viene muy bien, ya que supone una extraordinaria red de ventas con fuerte potencial de generación de negocio. Sin embargo, es la entidad con más empleados y la que tiene un mayor potencial de recortar costes por la vía de los ajustes de personal. Basta ver que sus ratios de negocio por empleado no son, ni de lejos, los mejores de la banca, a pesar de presumir de forma reiterada de la mejor tecnología. ¿Estarán esperando para hacer el ajuste de personal en la entidad que compren, conservando su fuerza de ventas, a fin de facilitar la unificación de la cultura corporativa y las derivas propias de toda integración? Creo que la respuesta es esa, aunque como teoría, es mía y podemos encontrar opiniones al respecto de todos los colores. Aunque bueno, esta hipótesis siempre la desmentiría la Caixa, ya que Fainé siempre ha dicho que ellos no buscan fusionarse con nadie. Esto me recuerda mucho a Botín, que en Octubre de 2008 dijo que ellos no necesitaban capital y justo a los 15 días anuncia una ampliación de capital de 7.500 millones de euros. Negar todo, aunque sea verdad, para luego desmentir tus propias palabras.

Por tanto, creo que realmente que La Caixa está esperando a hacer el ajuste por la vía de la integración que le permita ajustar sus ratios de negocio a los de la competencia, pero sin prisa. De hecho, la entidad es muy conocida por ser muy negociadora sin que trascienda su participación. ¿Alguien se acuerda de qué forma participó La Caixa, y sobre todo Fainé, en la consecución del acuerdo de expropiación de YPF? La Caixa insistió y lo consiguió: Repsol firmó el acuerdo con el gobierno argentino. Y todo gracias a Fainé, aunque las flores se las llevaron otros. Estos son de mucho hacer y poco hablar.